Shape-Shifting, 1 Paso Obligado en las Empresas
por Liberto Pereda
11 Enero, 2012 | Publicado en General, Innovación en Liderazgo | 2 Comments
Cada mañana, al amanecer y antes de ponerme “en acción”, llevo a cabo una pequeña práctica para conectar con mi esencia, centrarme y estar presente y listo para el día. Hoy, cuando ejecutaba una de las partes de mi práctica, un cuervo sobrevoló la terraza, dió algunas vueltas, y se posó en la baranda. Me ha llamado la atención. Al finalizar mi práctica he buscado en google el significado del “cuervo”. En algunas tradiciones de los nativos americanos, el cuervo representa la capacidad de “shape-sifting”. Es algo así como la capacidad de estar en dos sitios al mismo tiempo. Mientras estoy escribiendo, estoy en contacto contigo, de la misma forma que lo estoy si estás leyendo alguno de mis artículos, o visitando mi web, mi facebook o mis tweets. Estamos en la conversación de forma permanente, en muchos espacios simultáneamente. Esto nos recuerda al mismo tiempo, la capacidad que tenemos de estar extremadamente, exquisitamente presentes en el aquí y ahora. Para ello, cuando enfrentamos retos, momentos de distracción, emociones fuertes, y otros, podemos hacer “shape-shifting” para cambiar nuestra energía y volver al aquí y ahora, para continuar con aquello que nos importa, con nuestro propósito.
Estos días de inicio de 2012, son muchos los artículos, tweets y demás, que circulan con un mensaje común: “hay que cambiar la energía colectiva”. Hemos pasado demasiado tiempo mirando la “crisis”, comiendo “crisis”, leyendo “crisis”…Tanto, que hemos desarrollado colectivamente una especia de reacción alérgica a las nuevas aventuras y a abrirnos a las posibilidades. De hecho, cuanto más pensamos en la crisis, más crisis tenemos. Es decir, tenemos más de lo que no queremos, pues intentamos “no tenerlo”. Cuestión de atracción, dirían algunos.
Por eso es momento de hacer “shape-shifting” y cambiar individual y colectivamente nuestra energía. Por eso, y porque estamos dejando la vitalidad y la integridad en los armarios cada día cuando nos vestimos. Sin vitalidad ni integridad, no hay totalidad ni posibilidad.
Tal vez, en la dirección de provocar “shape-shifting” colectivo, en algunas empresas se habla de “hacer algo diferente”, de “buscar soluciones creativas”, incluso de “revolucionar los mercados”. Con todo, la estrella de las conversaciones en este inicio de año es “acceder a la inteligencia colectiva” para encontrar soluciones a los retos. Sí, ya sé que el informe de IBM CHRO 2010 lo proponía con aquello de “aprovechar la inteligencia colectiva”. Sin embargo, la mayoría de las empresas (¡y gobiernos!) han estado más preocupados por los “recortes” que por las posibilidades. Es normal que así haya sido, pues los paradigmas fundamentales de la gestión actual, llevan a “amarrar el beneficio de hoy” (pan para hoy) y dejar para mañana. el “hambre” de la falta de enfoque en la creatividad y la innovación.
Insisto, ¡es tiempo de “shape-shifting”!
“¡Accedamos a la inteligencia colectiva!”. Como si estuviera fuera, o como si quien lo pronuncia, no estuviera dentro. ¿Acceder para qué? Después de años de tratar a los humanos como “recursos”, cuesta mucho, en general, ver en las personas simplemente personas. Existe el riesgo de pasar de ver a las personas como recursos, a ver en la inteligencia colectiva la nueva “mina de materia prima” a explotar. Si queremos provocar “shape-shifting” en la energía individual y colectiva, es necesario en primer lugar hacer “paradigm-shifting” (cambiar de paradigmas). De las personas como recursos a las personas como “talento creativo”.
Debemos recordar al mismo tiempo, que estamos pretendiendo “acceder” después de haber “usado”. Las prácticas del pasado (restructuraciones, brecha salarial excesiva, deslocalizaciones, jóvenes con contratos precarios, etc., etc., etc.) tiene un impacto en el presente, por aquello del “causa-efecto”. Uno de los principales efectos es una mayoría del 85% de las personas “no comprometidas” en sus trabajos. Y poco compromiso implica poca credibilidad.
Por ello, no podemos abrir el espacio llanamente, ingenuamente, y pedir a la “inteligencia colectiva” que dé soluciones a los problemas que no se han podido dirigir (no por falta de esfuerzo e intención, sino simplemente porque son tan complejos que es imposible su solución a la antigua usanza). No podemos abrir el espacio a la inteligencia colectiva para encontrar respuestas.
Lo primero es abrir el espacio a la inteligencia colectiva para descubrir las preguntas. ¿Qué preguntas se hacen las personas en las organizaciones? Este sería, probablemente, un enfoque adecuado para comenzar a pensar en acceder a la inteligencia colectiva. Con ello, escuchar “todas las voces” en la organización, en búsqueda de la integridad. Sin ello no puede haber “shape-shifting”, no puede haber vitalidad. Los procesos de “deep democracy” ayudan en este sentido.
Solamente después de escuchar las “preguntas” que se hace la inteligencia colectiva, podemos “acceder” (si somos parte) para encontrar las “respuestas”.










12 Enero, 2012 a las 13:34 (#)
Hola Liberto,
me ha gustado tu artículo.
Al final, cuando dices ¿qué preguntas se hacen las personas en las organizaciones? y hablas de hacer preguntas y escuchar las respuestas me ha venido a la mente una frase que tengo como firma en mi mail.
“”La calidad de nuestras vidas la determina la calidad de nuestro pensamiento. La calidad de nuestro pensamiento, a su vez, la determina la calidad de nuestras preguntas”
Lo cogí de un libro titulado “El arte de formular preguntas esenciales”.
Considero de vital importancia que cada vez más gente se acostumbre a cuestionar absolutamente todo en su vida (tanto en lo personal como en lo socio-laboral) y que se posicione de forma consciente en todos los asuntos que le atañen.
Pienso que sólo quien cuestiona, obtiene respuestas.
Un cordial saludo,
Yolanda ávila
12 Enero, 2012 a las 16:46 (#)
¡Bienvenida a este espacio Yolanda!
Gracias por tu aportación y por recordarnos que le pensamiento crea nuestra realidad.
¿Y sí el objetivo de una pregunta fuese encontrar la siguiente pregunta? ¿Y si no hubiese objetivo?
Saludos!
Liberto.